lunes, 24 de agosto de 2009

Perdidos en la inmensidad del mar


Tres tristes hombres comen trigo en la eternidad mensual
Escurren sus glorietas:
La paja, el viento un pasar.
Ajenos y hermanados
todo siempre en soledad.

Dispuestos a la muerte, otro día un día más
Tres hombres absolutamente tristes, van y vienen ven pasar.
Una lechuza volando, un silencio voraz.
Ambulancias y alucinaciones

Tristes los hombres de una ciudad.