martes, 3 de mayo de 2016

la suma de todas las criaturas





lo mucho y lo precioso que he perdido: esa fragua, esa luna y esa tarde J.L.B 


La asistencia de la soledad es la fragmentación de las gradas en
rincones y rellanos entre ascensores, si uno tiene uno
para evitar esos lugares incómodos donde alcanzar las cosas cuesta arriba y cuesta abajo corriendo entre las seis y las seis y diez, entre las ocho
y las nueve.
Para no perder el bus y no perder dinero y no perder tiempo
es que la contrahuella es desproporcional a la huella.
Por todo eso hay lágrimas falsas en el cine.


Combinado: el trayecto es más barato, si te quedas más días
si se llega a ser más Viejo,
si se puede palmar sin hospitales ¡Cuánto se quiere y cuánto se aprecia! Cuando cuesta y cuando vale

Como un largo abrazo que encinta el esqueleto
El brazo del viajero que no demora en abrazar los bienes nuevos. El largo brazo de quien trata de alcanzar, el corto brazo
de quien se lleva la mano a los bolsillos, el brazo nulo
de los que se besan acostados.


Es ayer por la tarde y acabo de llegar a casa,
hago lo de siempre,
pero noto que hay alguien en ella a quién amo yo mucho.
Esta sentada en la mesa con su cuaderno
escribiendo con una pluma.
No, era en realidad un rapidógrafo y lo usaba para calcar el tiempo, Pero no era arquitecta,
Y lo usaba para escribir poemas,
Y no era poeta,
Y lo usaba para dibujar el rostro que ella dibujaba,
La llamé madre y me perdí del tiempo sin saberlo
de estas horas nocturnas, de estos principios y restos del día
que estaba esperando, no importa quién si lo que quieren es ahora y que todos son la misma humanidad desesperada por sobrevivirse. La huella es tan corta y los muros tan altos
que no importa. En realidad son solo palabras. 

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